Pintor y músico · Nigeria
Twins Seven-Seven
Twins Seven-Seven (1944-2011) fue un pintor, escultor, grabador y músico nigeriano, el artista más conocido de la escuela de Oshogbo. Tomó su nombre del hecho de ser el único superviviente de los siete pares de gemelos que tuvo su madre, y llenó obras densas e intrincadas de espíritus, animales y dioses del folclore yoruba. La UNESCO lo nombró Artista por la Paz en 2005.
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Un nombre y una historia
Taiwo Olaniyi Oyewale-Toyeje Oyelale Osuntoki, conocido como Twins Seven-Seven, nació en 1944 en Nigeria. Explicaba su nombre con una historia que le encantaba contar: su madre tuvo siete pares de gemelos, y él fue el único niño que sobrevivió. Los gemelos ocupan un lugar especial en las creencias yoruba, y también los niños que mueren pequeños: los abiku, niños espíritu que, según se cree, nacen solo para morir y volver. Hizo de esa historia parte de su identidad, y en 1973 pintó Healing of Abiku Children.
Oshogbo
En 1963 llegó al club Mbari Mbayo de Osogbo como bailarín y músico. Los talleres que dirigían allí el escritor Ulli Beier y la artista Georgina Beier animaban a personas sin formación artística a pintar y dibujar: los participantes recibían materiales, espacio y ánimo, pero ninguna enseñanza académica. Twins Seven-Seven se convirtió pronto en la estrella de lo que se llamaría la escuela de Oshogbo. Sus obras muestran el mundo de los espíritus de los relatos yoruba, el monte lleno de fantasmas y criaturas híbridas que también inspiró las novelas de Amos Tutuola.
Cómo mirar sus cuadros
Empiece por el material. Dibujaba con tinta y pintaba sobre tabla, Masonite, papel e incluso tela vaquera, y sus obras más conocidas están sobre contrachapado: en algunas recortaba aberturas en un tablero y lo montaba sobre otro, de modo que la imagen se alza en bajorrelieve. Después mire la superficie. Casi nada queda vacío: cuerpos, árboles y animales se llenan de líneas, puntos, escamas y rayas, y las figuras se funden en híbridos, mitad humanos y mitad animales o espíritus, con dioses entre la gente corriente. Los títulos cuentan las historias, como Esu-Odara's Giant Domestic Animals, Shade on the Wood (1967), por Esu, el dios mensajero yoruba, o Dogo the Kidnapper (1968-1969). No todos los temas son yoruba: en The Crucifixion (1976) pintó el relato cristiano con el mismo lenguaje abigarrado y ornamental, como si también perteneciera al mundo de sus espíritus. Léalos despacio, como una página de Tutuola: cada cuadro es una escena abarrotada de un mundo donde los vivos, los muertos y los espíritus comparten el mismo espacio.
La música y el mundo
Fue también músico y director de banda, y viajó mucho, exponiendo y actuando en Europa y en Estados Unidos, donde vivió algunos años. Fue nombrado jefe en Ibadán, con el título de Ekerin-Bashorun Atunluto of Ibadanland. Ulli Beier, su mentor, grabó con él largas conversaciones, sobre todo en Sídney en 1984-1985, y las publicó como su autobiografía, A Dreaming Life (1999). En 2005 la UNESCO lo nombró Artista por la Paz. Murió en el University College Hospital de Ibadán el 16 de junio de 2011, pocos meses después que Ulli Beier.
Dónde ver su obra
El Brooklyn Museum conserva Portrait (1966-1967), tinta y pintura sobre contrachapado. El Studio Museum de Harlem tiene Village Scene (1966) y Esu-Odara's Giant Domestic Animals. El High Museum of Art de Atlanta conserva The Crucifixion (1976), óleo sobre contrachapado, donación del Dr. Richard Long; el Bowdoin College Museum of Art tiene Shapes in the Sky During Rainy Season (1974), pintado sobre tela vaquera; y el Chazen Museum of Art de Madison, Wisconsin, compró Dogo the Kidnapper en honor del historiador del arte Henry Drewal, especialista en arte yoruba. Casi todas estas obras son de su primera década como artista.
Véase también
Ladi Kwali, la otra gran artista nigeriana de su generación que trabajó fuera de las escuelas de arte; Ben Enwonwu; el arte de África Occidental; y nuestra lista de pintores africanos.

