Movimiento artístico · Marruecos
La Escuela de Casablanca
La Escuela de Casablanca es el grupo de artistas y profesores que, desde 1962, transformó la École des Beaux-Arts de Casablanca bajo la dirección de Farid Belkahia. Con Mohamed Melehi, Mohamed Chabâa, Toni Maraini y Bert Flint, construyeron un arte moderno marroquí a partir de alfombras, joyería, madera pintada, caligrafía y signos amazigh, y en 1969 lo llevaron a las plazas públicas.
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Una escuela dada la vuelta
Marruecos se independizó en 1956. En 1962 el pintor Farid Belkahia, con veintiocho años, se convirtió en director de la École des Beaux-Arts de Casablanca, que hasta entonces había seguido un programa académico francés.
En 1964 incorporó a dos pintores, Mohamed Melehi y Mohamed Chabâa, y a dos historiadores del arte, la italiana Toni Maraini y el neerlandés Bert Flint. Juntos reescribieron la enseñanza.
La artesanía como arte moderno
El nuevo programa trataba el patrimonio visual de Marruecos como un recurso vivo. Los estudiantes estudiaban y fotografiaban alfombras rurales, joyas y tatuajes amazigh (bereberes), techos de madera pintada, cerámica, caligrafía y arquitectura, no como folclore que copiar, sino como un vocabulario de la abstracción que ya era marroquí.
La obra de los propios artistas siguió la misma lógica. Melehi se dio a conocer por sus abstracciones de contornos nítidos y formas ondulantes en colores vivos. Chabâa trabajó entre la pintura, el diseño gráfico y la decoración arquitectónica. Belkahia pasó del cobre martillado a pinturas sobre cuero tensado coloreado con alheña.
El arte en la plaza
En mayo de 1969 el grupo —Belkahia, Melehi, Chabâa, Mohamed Hamidi, Mohamed Ataallah y Mustapha Hafid— organizó Présence plastique: exposiciones al aire libre en la plaza Yamaa el Fna de Marrakech y, pocas semanas después, en una plaza pública de Casablanca. Las pinturas se alzaban entre artistas callejeros, comerciantes y transeúntes. El mensaje era claro: el arte moderno pertenecía a la vida cotidiana marroquí, no solo a las galerías.
Los artistas también diseñaron para la imprenta y el espacio público. Melehi creó portadas para Souffles, la influyente revista literaria y política fundada en 1966, y el lenguaje gráfico del grupo se difundió en carteles, libros y murales.
Redescubrimiento
Durante décadas la escuela se conoció sobre todo en Marruecos. Exposiciones recientes en Europa, entre ellas en la Tate St Ives y en la Schirn Kunsthalle de Fráncfort, la han presentado como una de las grandes vanguardias del mundo poscolonial.
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El paralelo más cercano es la Escuela de Jartum, donde la escritura y la artesanía también se convirtieron en forma moderna. Fuera de la escuela, Chaïbia Talal y Hassan El Glaoui siguieron sus propios caminos figurativos, y la argelina Baya es otra modernista del norte de África. Para la tradición musical de las plazas de Marrakech, lea sobre el gnawa, y para el conjunto de la región, el arte del norte de África.